Sana con derechos
Cuando un hombre coge a una mujer ella se siente segura desde lo más íntimo, no se enamora, se relaja y en la entrega ensaya un pacto de pertenencia. Lo primitivo se confunde con lo social, pues el ágape viene mucho después del instinto. No es castigo, es naturaleza; el macho sale a aparear; la hembra, con más o menos culpa, se entregará. Acepta mujer vivir el amor en todas sus formas para desarrollarte plenamente. Quédate abierta para vivir una sexualidad armoniosa en tanto forma parte de la vida y de la felicidad a la cual tienes derecho, como cada criatura, especialmente tú. Disfruta, goza, que una relación es otra cosa. Bettina Dávalos