Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como condena

Me he hecho

Imagen
Me he torturado Y herido Esperando alguien Que quisiera cuidarme Me he castigado Hasta oler la muerte En el dolor he aprendido Tuve que nacer De nuevo Mirarme Aunque no lo quisiera Cara a cara en el espejo Mantener la mirada Y gritar que deseaba Nadie pudo oírme Incluso a mi me costó entenderme Me encontré entre tanta angustia Escupí hasta tener náuseas Pero me curé Porque me estorbaba Y rechacé lo que no servía Y evité lo que no sumaba Me arrastré hasta mi cama Y dormí Para recuperar las fuerzas que no hallaba Volví a sentir Aunque costaba Me levanté Después del descanso Y prometí que nunca más Me vencería la vida Nunca. Bettina Dávalos Dibujo: Troche

Parsimoniosa

Imagen
Fotografía: Nastia Vesna Tengo el corazón como si tuviera cuarenta  Aunque esté en una década anterior Y fresca la tristeza de un amor fallido  De hace diez años atrás. No exagero, pesa tanto que no sé De donde saco fuerzas para tener fe. Los hijos, la familia, un divorcio,  Levantarse versus las deudas,  Los fracasos y la inseguridad. Barrí platos rotos Pero los extraño aún rotos. Perdí todo lo tangible y material Y mucho más. Poco o mucho,  Quiero todo lo que conseguí. Cuando los niños están lejos Puedo ser más libre, un poco, De a ratos intentar. Pero basta una picadura de mosquito Para echar todo por la borda Volviendo marcha atrás. Nunca quise ser madre Opina mi analista; Sin embargo es lo único  Que sé hacer bien.  No estamos en India Más acá también es la mujer Quien lleva consigo la derrota familiar; Sin pasión pues se siente incompleta Creyéndome autosuficiente Por ponerle el...

Castigo

Imagen
En esto que me quieres, Cuando quieres, Como quieres, Donde quieres y, en definitiva, Si tú quieres, Te aseguro lo que menos siento es querer alguno. Solía soportar cualquier cosa con tal de sentir cariño. Me costó pero entendí que  Quien da sobras jamás te va a amar. Supe esperar, supe insistir. Me postergué y callé. Nadie vino por mí. Nadie preguntó que había en mi silencio. Pagué con creces platos rotos  Por alguien que jamás conocí. Pero, que no se marchaba y ocupaba mi lugar. La mirada sin pasión, cada vez más tenue. En la respiración se leen las preocupaciones. Morí y resucité cientos de veces. No me quedó más remedio que aceptar mis fantasías. Entender que a mí nunca me iba a suceder. ¿Por qué a mí? Si como yo hay tantas otras personas. Si no merecía siquiera  Un beso en la frente para mi cumpleaños. Si después de todo no fuimos nada. Errar como de costumbre. Va un fracaso más para mi colección. Camino entre ...