Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como abrazo

Entre tus dedos

Imagen
Me paré en medio del salón esperándote y no viniste por mí. Parece ayer cuando nos miramos, sonreímos por primera vez y asentimos. Todavía guardo la foto de cuando me abrazaste y sentí lo éramos todo. No quiero decirte adiós, aún te amo y sólo tengo ojos para tí. Me ahogan los besos que no dí y los “te extraño” que en tí ya no son nada. Duele el primer amor y no alcanzan las lágrimas para arrastrar tanto sentir. Duele el primer amor que jamás busqué pero me diste, y amé. Todo mi ser se calla, se apaga y se aleja. Y el amor, el amor aún queda. Bettina Dávalos - poesía Fotografia: Erica Aghemo

Mujer 3.0

Imagen
De la abnegación total de mi abuela, aunque fingida, a la aparente rebeldía total de mi madre, quedo en unas circunstancias sospechosas de sugerente realidad, en libertad. No me duele la soledad ni sentirme fuera de todo sistema sin quien me espere con reclamos o quejas aunque apreciaría un abrazo al regresar. Bettina Dávalos

Al menos sigo soñando

Imagen
Soñé que eras real Y despertaba a tu lado Sonriendo por la dicha De habernos encontrado. Llegué a sentir que me esperabas En cada atardecer volviendo a casa  Y en tu abrazo descansaba Tras mis largas jornadas. Soñé caminábamos juntos A la vera del río, Y planeábamos viajes Para conocer algún mar bravío. Soñé que tu voz me hacia cosquillas  Hasta sentirlas en los huesos Y que tus cabellos fácilmente  Se despeinaban con el viento. Soñé que finalmente me atrevía  A perderme en tus ojos, Que tu mirada en mi mirada Conectaba nuestras almas. Soñé que era tu piel mi refugio, mi guarida. Soñé que me decías: eres mía, sólo mía.  Soñé que era feliz y estabas en mi vida. Soñé que eras posible. Soñé que te quería. Soñé por la noche y desperté en la madrugada Con una cama vacía Y nostalgia en mi almohada. Soñé mientras sin ti,  Camino día tras día. Soñé porque al soñar También me siento viva. Bettina Dávalos

Carrera demente

Imagen
Quien te aprecia no te hará llorar O al menos evitará eficientemente Cualquier motivo de dolor. Puede fallar, lógico Pero terminarás llorando por otro motivo. Frustración, decepción o desencanto, Sufrimiento auto infligido, Un ideal que se rompe, Una imagen que se comprueba inexistente. La mente juega sucio Y te recuerdas los errores Poniendo arriba al supuesto vencedor. Nuestra cabeza nos oprime, Al punto que el cuerpo recibe instrucciones De sentir desconectando el sentimiento real, Cayendo a merced de circunstancias. La vida no es sólo un momento bueno o malo, El mal trago baja Y el éxito es difícil de mantener. La importancia que tiene un mal Le roba mucho a lo que tenemos por bien. La gente que te quiere observa Seguramente cansada de intentar contigo O esperando la convoques  para volver a disfrutar. El valor que tenemos es único Más hay gente que lo cuestiona Mientras pasa por tu camino Sin intención de quedarse en...