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Parsimoniosa

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Fotografía: Nastia Vesna Tengo el corazón como si tuviera cuarenta  Aunque esté en una década anterior Y fresca la tristeza de un amor fallido  De hace diez años atrás. No exagero, pesa tanto que no sé De donde saco fuerzas para tener fe. Los hijos, la familia, un divorcio,  Levantarse versus las deudas,  Los fracasos y la inseguridad. Barrí platos rotos Pero los extraño aún rotos. Perdí todo lo tangible y material Y mucho más. Poco o mucho,  Quiero todo lo que conseguí. Cuando los niños están lejos Puedo ser más libre, un poco, De a ratos intentar. Pero basta una picadura de mosquito Para echar todo por la borda Volviendo marcha atrás. Nunca quise ser madre Opina mi analista; Sin embargo es lo único  Que sé hacer bien.  No estamos en India Más acá también es la mujer Quien lleva consigo la derrota familiar; Sin pasión pues se siente incompleta Creyéndome autosuficiente Por ponerle el...

Me arrepiento

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Hay personas que dicen no arrepentirse, Que lo vivido fue lo mejor. En cambio yo siempre tengo objeciones, Frustraciones de no haberlo hecho mejor. Lamento no haber estudiado periodismo... De no haber invitado a bailar a mi amor platónico en la fiesta... De haber rechazado aquel trabajo... De los zapatos y el horario en el que volví hace poco de bailar. A mí sencillamente, me gustaría volver el tiempo atrás Para no atender aquel llamado a la madrugada, Para cantarle los cuarenta al imbécil aquel, Para confiar en quien no supe confiar, Para viajar con mis amigas, Para decirle a mi abuelo que lo admiraba, Para todos domingos comer asado con mi padre Y aprender a manejar el auto para llevar a mi madre Y a mis sobrinos, o tan sólo huir de la ciudad; Para hacer picnics una y otra vez. Si pudiera tan sólo con remordimiento retroceder, Si tuviera otra oportunidad, En aquel preciso instante, si yo no fuese yo, Volvería para sentir y amarme much...

Imaginación

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Lo dejan a mi imaginación, Lo dejan ahí pues, No saben lo que están diciendo Y nadie vendrá a hacerse cargo de ello. No tiene idea ninguno, Siquiera uno de lo que está invocando. Cuando le abro la puerta Soy yo quien queda a su merced. "Imagina", te dicen. "Vuela", sugieren. Como si tuviera que pedirles permiso. Como si un segundo transcurriera de otra manera. Me miran, lo dudan, piensan. Quieren leer en mi mirada. La mayoría suele fallar. Nunca les doy seguridad. Callada, tranquila, paciente. Son los otros los que imaginan mal. Ni una aproximación al menos De lo que en mi cabeza puede pasar. Bettina Dávalos Pintura: Leandro Lamas

Migas de masapan

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Hoy vino con la autoestima bien alta. Parece que su antiguo amante la extraña, Él mismo que quemó sus cartas Y la trató de prescindible mientras la echaba de su casa. Como si fuera poco se cruzó con su ex novio, Hoy felizmente comprometido; Quien aún le guarda entrañable cariño, le dijo. Sí, aquel que eligió a otra en su lugar. Todo empezó en la noche anterior Cuando su amor imposible le dijo La profunda admiración que le tiene Por ser tan buena en lo que hace. Mientras leía en su casilla de correo Otro mensaje con proposiciones de un fulano Que siempre incita Más nunca, nunca se llegan a concretar. Hoy llegó sola pero contenta Porque se comió unos dulces en el camino Que en cualquier momento habrán desaparecido, A más tardar cuando su cabeza roce la almohada. Las migajas siempre se encuentran Y hasta calman, confunden, distraen, Pero jamás cumplen el sueño De quien ansía un amor completo.           ...

Un día pensando en ti

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   No había sol aquella mañana ni el cielo se decidía si dejar llover.   Fue entonces, cuando estaba mirando la silueta tenue de las sierras a través de la ventana, que programé un domingo diferente a los que me había habituado aunque muy parecido a uno de mis veintitantos años.   Me puse el vestido negro corto con flores rojas hechas al crochet. Elegí los zapatos acordonados, sin taco, de cuero rojo labrado, para combinar. La cartera negra, yacía colgada, siempre lista.   Agregué unos aros colgantes, una pulsera ancha y negra, y una pequeña flor roja en el lado derecho para sostener mis cabellos.   Preparé en pocos minutos un té de rosa mosqueta y manzanilla; disfruté ese instante bebiéndolo y salí.   Era un día de abrasadora humedad.   Caminé bastante por aquellas callejuelas tan familiares que me llevaron al museo del parque. Al llegar a la entrada, vi que exponían algo nuevo procedente de Portugal y decidí entrar. Hice todo el ...